Marco Gil y la foto con la que buscó al soldado: La historia
septiembre 26, 2017
Los soldados también sentimos: Martín Moctezuma
septiembre 26, 2017

“Quise agradecer el rescate de mi familia”: Marco Gil (con video)

VE EL VIDEO AQUI

JOJUTLA, MOR.- La fotografía del soldado mexicano que llora tras localizar entre los escombros los cuerpos de una mujer y una bebé es ya una de las gráficas más crudas del temblor del pasado 19 de septiembre, pero también entraña una historia aún más dramática y conmovedora. 

Marco Gil Vela, fotógrafo profesional y maestro universitario, esposo y padre de las personas que fueron extraída de entre los escombros, recuerda que la razón por la que esa y otras fotos del momento existen es porque su tío acudió al lugar del derrumbe para acompañarlo y documentar las tareas de rescate.

En entrevista, Gil Vela considera que la foto misma entraña el drama que se está viviendo en Jojutla y otros municipios de Morelos, así como en otros estados del país, donde muchas personas quedaron atrapadas entre los escombros, donde murieron por el golpe del concreto al caer sobre ellos, o cuando esos escombros materialmente “cocían” a la gente al permanecer expuestos al sol durante horas y días.

Marco, con su vista puesta en cualquier cosa, dice que desde que supo cuál era la circunstancia del lugar podía imaginar lo peor. Un rescatista le pidió que se esperara a un costado porque por ahí iban a salir los vehículos; sin embargo, lo que vio sólo hizo confirmar sus presentimientos: “Vi dos camillas y no vi una ambulancia con la puerta exterior abierta; sólo vi una patrulla”.

“Mi primo Zeus se acercó y me dio a la niña”, relata de manera sobrecogedora. “Luego me la quitaron y trataron de darle resucitación”, pero ya no fue posible revivirla.

La niña Sara Sofía, de casi un año de edad —quien iba a ser bautizada el pasado 23 de septiembre— y su esposa Zamara Betsabé, de 25 años, fueron sepultadas este fin de semana en Jojutla.

Marco vio las fotos de su tío Salvador Kellerman y subió una a las redes sociales para hacer público el rostro del soldado que trató de salvar con vida a su familia.

Salvador Kellerman, profesor y autor de la fotografía, dice que cuando tomó la fotografía no tenía otra intención más que documentar el momento “para lo que se ofreciera”.

Indica que siempre con su cámara al hombro, acude a los lugares a retratar momentos como éste. La fotografía, que se hizo viral, es parte de una secuencia donde la cara del soldado no es tan clara.

Entiendo su valor, porque también puede mostrar la cara que el Ejército ha perdido: el sacrificio por la población.

 

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: